La felicidad crece desde los pies 👣
Y está accesible a todos los padres que quieran probar la reflexología podal en sus bebés.
La reflexología podal es una técnica no invasiva que consiste en la aplicación de presión en puntos específicos del pie. Es un tipo de terapia complementaria, donde se estudian los puntos reflejos del cuerpo y terminaciones nerviosas presentes en los pies.
Esta técnica está especialmente adaptada para niños, con presiones más suaves y sesiones más cortas, haciéndola adecuada para la sensibilidad de los pequeños. Puede ser una excelente opción para niños que sufren de trastornos del sueño, problemas respiratorios o agitación motora.
Además, la reflexología podal puede ser una excelente manera de fortalecer el vínculo entre padres e hijos, proporcionando momentos de relajación y conexión.
Consejos para realizarla en la comodidad de su hogar:
1. Elija un momento en que el bebé esté tranquilo y receptivo al tacto;
2. Use aceite de almendras dulces o crema hidratante hipoalergénica. Aplique una pequeña cantidad en las manos y frote para calentar antes de masajear los pies del bebé;
3. Preste atención a los puntos de presión en los pies que corresponden a las diferentes partes del cuerpo del bebé.

El pie derecho estimula el hemicuerpo derecho y el pie izquierdo estimula el hemicuerpo izquierdo;

5. Observe la reacción del bebé durante el masaje. Si el mismo parece incómodo o agitado, interrumpa el masaje e intente su ejecución en otro momento;
6. Debe tener en cuenta la integridad de la piel. Evite realizar este tipo de masaje sobre piel debilitada, heridas y/o lesiones.
Lo más importante es priorizar el confort y bienestar del bebé durante la realización de la reflexología podal. Si tiene dudas o temores, consulte a un profesional cualificado.
Autoría: Enfermera Mariana Espírito Santo - AuntieNurse