Otitis de Verano
¡El verano ya está aquí y las temperaturas invitan a chapuzones refrescantes!
Existe, sin embargo, una condición que puede estropear esos buenos momentos de diversión: las temidas "otitis de verano" o "de nadador".
La otitis externa, frecuentemente asociada a los chapuzones, se caracteriza por un proceso inflamatorio, generalmente de origen bacteriano, que ocurre en la piel del conducto auditivo externo cuando hay una rotura en los mecanismos de defensa de la piel del conducto auditivo, que son:
- La integridad de la piel;
- La producción de cerumen o cera de los oídos;
- La flora normal;
- El pH de la piel.
Se trata de una inflamación que surge tras la acumulación de agua en la parte externa del oído, que va desde el conducto que une la oreja con el tímpano, facilitando la proliferación de bacterias y hongos.
Bacterias más frecuentemente encontradas:
- Staphylococcus aureus (bacteria que existe en nuestra piel y fosas nasales, pero que puede causar infecciones)
- Pseudomonas aeruginosas (que se desarrolla en ambientes húmedos)
Síntomas
Dolor (es esa otitis fácil de diagnosticar, habitualmente cuando tocamos la oreja del niño, este ya siente mucho dolor);
Picazón;
Sensación de oído tapado;
Fiebre
Tratamiento
El tratamiento de la otitis de verano se realiza con antibióticos tópicos, generalmente en gotas que se aplican en el oído, asociados a analgésicos y antiinflamatorios de uso tópico y/o oral.
CUIDADOS SIMPLES QUE PUEDEN AYUDAR A PREVENIR OTITIS EXTERNAS
Consejo 1: Seque bien los oídos después de nadar. Utilice toallas suaves para eliminar los restos de agua.
Consejo 2: Evite usar hisopos para limpiar los oídos. Pueden empujar el agua hacia adentro y causar aún más irritación.
Consejo 3: Utilice protectores auditivos al nadar, preferiblemente los hechos a medida y bien adaptados. Ayudan a bloquear el contacto directo con el agua y reducen el riesgo de infecciones.
Consejo 4: En caso de otitis externas recurrentes, es interesante buscar soluciones que repelan el agua, como 2-3 gotas de aceite de almendras dulces o vaselina, antes de ir a nadar.
Consejo 5: Siempre que sea necesario, antes de la temporada de baño, acuda a un médico otorrinolaringólogo para eliminar el exceso de cerumen y descamación.

¡Felices chapuzones!
